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El entramado urbano de Regina se sigue estudiando en estos días. Recientes estudios sirvieron para conocer la extensión total de la antigua urbe. Los datos obtenidos desvelaron que la ciudad tenía un perómetro mucho mayor del pensado. No hay dudas en relación al discurrir del decumanus maximus, perfectamente estudiado y delimitado. Sin embargo los trabajos llevados a cabo en la zona del foro en la campaña de 2013 provocan ciertas dudas en relación al kardo maximo. Parecía que las dos calles principales de la antigua Regina se cruzarían a la altura de la casa del foro. Los datos obtenidos en los últimos estudios señalan la posibilidad de que el kardo discurriera bajo la carretera de Ahillones o lo que es lo mismo, en el lado opuesto de la insula del foro en relación a lo que se creía hasta el momento. Dichos estudios aún no han sido publicados.


Las cloacas de Regina siguen la misma técnica que las de Emerita Augusta. La cloaca del decumanus era la principal, en ella vertían el resto de las vías.

Atendiendo a esta estructura, la ciudad se desarrolló de manera longitudinal teniendo como base el decumanus maximus de 273,6 metros

Los spiramina se iban colocando a cierta distancia sin seguir una medida concreta. Estaban realizados a partir de una chimenea cuadrangular de opus incertum.

Columna de la casa del foro. Contaba con un patio central con un impluvium a partir del cual se distrubuyen las estancias.

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El primer paso antes de la realización del entramado urbano en toda ciudad romana de nuevo cuño, era la creación de un sistema de red sanitaria teniendo en cuenta las características del terreno para llegar a cabo unmejor desagüe.
En primer lugar se trazó la zanja sobre la que se ubicaría el decumanus, partiendo del punto más alto de la ciudad y acabando en los arroyos de San Pedro y de San Blas. Las cloacas siguen las mismas técnicas que las realizadas en Emerita, con una trinchera que mide unos 120 cm de ancho, variando la profundidad según el relieve. Esta cloaca del decumanus era la principal pues en ella vertían el resto de conductos del sistema de alcantarillado.

Los spiramina (pozos de aireación e inspección) se iban colocando a cierta distancia sin seguir una medida concreta. Estaban realizados a partir de una chimenea cuadrangular de opus incertum, con una longitud de medio metro de lado aproximadamente. Se han hallado varios ejemplares en el transcurso de las excavaciones y lo más probable es que su disposición coincidiera con los cruces de calles.

Para un mejor estudio de todo el área de saneamiento de la ciudad, se ha realizado una división en varios tramos de la cloaca principal, el decumanus maximus, a la que vierte el resto de las vías. El primer tramo se inicia en el arroyo de San Blas y concluye en el primer cruce con un kardino. A lo largo de todo este recorrido de 59 metros se encuentran tres spiramina ubicados de manera aleatoria, mientras que los colectores aparecen al final del tramo realizados en ladrillo. Esta intersección presenta la peculiaridad anteriormente resaltada y es que se añade un nuevo kardino con una posición inclinada con respecto al decumanus maximus en lugar de cruzarse de forma perpendicular, es decir, su posición canónica estaría orientada hacia el oeste, pero en este caso se va a orientar hacia el noroeste.

Asimismo, a partir de la red de cloacas se puede discernir que la pared este del decumanus maximus tendría una gran carencia de viviendas pues en ella sólo existen dos conducciones, a lo que se puede sumar la única existencia de un kardo minor de 8 metros, mientras que en la cara oeste se produciría un gran desarrollo de la arquitectura monumental pues se han encontrado restos de pórticos y de edificios de una gran importancia como puede ser el caso de la supuesta basílica.

En sentido contrario, dirección noroeste, se encuentra una gran construcción a la que se podía acceder por esta calle con una entrada monumental de 2,5 metros o desde el decumanus maximus. Se trata de un edificio de planta rectangular con 19,50 metros de longitud, 15,45 metros de ancho y muros de 0,60 metros de anchura. Estos muros poseen nichos semicirculares simétricos con respecto al resto de muros. Todo el conjunto estaba estucado. El espacio porticado cuenta con seis sillares a cada lado sentados sobre la propia roca madre, indicando la presencia de un pórtico abierto monumental, en cuyo extremo contrario se abre un espacio cuadrangular cuyas esquinas se han reforzado con sillares de granito.

Al final de este tercer tramo, en la intersección con el kardo maximus, se ha excavado una casa con patio central (atriolum tetrástilo), pavimento hidráulico y muretes entre las columnas que formarían el impluvium a partir del cual se distribuyen las estancias. También se ha documentado la presencia de tabernae a las que se podían acceder desde el interior de la casa y en un segundo momento formarían parte de ella. Este edificio estaba formado por un muro que descansa en una zapata de mampostería mezclada con ladrillo. Presentaba un zócalo decorado con líneas azuladas. El peristilum fue reducido en el siglo IV a través de un muro mal realizado que se correspondería con el posterior añadido de la alquería de San Pedro de Villacorza, estableciendo tres fases de uso de este edificio: la primera correspondiente a su ocupación en época flavia, la segunda con piezas comunes de la segunda mitad del siglo II y la tercera acorde a su reutilización en el siglo V d.C, tal y como se demuestra con la aparición de una tinaja de almacenaje. Por sus características, disposición y elementos encontrados se ha supuesto que en origen, esta construcción no tendría carácter doméstico, sino comercial, sirviendo el atriolo como lucernario.

El último tramo es el más corto con una longitud de 41,30 metros. Su comienzo está delimitado por el cruce del decumanus maximus con un kardo minor, siendo éste el único caso que se prolonga en ambas direcciones, teniendo una proyección menor la prolongación del lado oeste, la cual remata en la roca madre al igual que todos aquellos canales con escasa longitud. En superficie se ha documentado un taller de huesos fechable a partir del siglo III d.C.

Teniendo en cuenta el desarrollo de la cloaca en este sector, es probable que la línea de casas continuase hasta finalizar en una gran explanada cercana a las proximidades del teatro. Al exterior, el kardo maximus delimita con la vivienda anteriormente descrita y con una serie de muros que podrían tratarse de tabernae. A diferencia del decumanus, esta vía no tuvo pórticos o no los conserva y el pavimento presenta las mismas características del rudus que aparece en el resto, aunque podría estar enlosada al tratarse de una de las calles más importantes de la ciudad. No obstante, la ausencia o presencia de este enlosado no asegura la existencia de éste en todas las calles o solamente en el sector del Foro ya que ha podido ser utilizado en construcciones más tardías pues se ha documentado que el yacimiento ha sido empleado como cantera.

El kardo minor de mayor extensión parte del registro número 10 y presenta una longitud de 46,40 metros; remata en la roca madre. No posee ningún cruce de cloacas, aunque sí aparecen dos canalizaciones, una de las cuales con un diseño monumental a partir de un arco de ladrillo que indicaría la presencia de otro edificio termal de carácter público a las afueras de la ciudad en las inmediaciones del espacio abierto que comunicaría con el teatro. También se han documentado cuatro desagües en la pared sur y otros dos en la norte junto a un orificio abierto desde el exterior para canalizar el agua procedente de la calle, la cual no conserva ningún indicio de enlosado. En el exterior se puede observar la única ínsula conocida, en cuya fachada sur se han encontrado varias piezas de gran interés: una placa de arenisca fragmentada que haría referencia a un cargo ciudadano, duumvir o servir posiblemente, y un tesorillo formado por 820 pequeños bronces con efigies de emperadores del siglo III d.C., aunque podría tratarse de falsificaciones del siglo V d.C. Este tesorillo estaría contenido en su origen en una bolsa de cuero o tela, cuyo imperdible también se conserva.

Atendiendo a esta estructura, la ciudad se desarrolló de manera longitudinal teniendo como base el decumanus maximus de 273,6 metros. Los edificios principales se ubicaron en la zona de intersección del decumanus con el kardo maximus como el Foro, las tabernae y alguna casa. Entre los dos kardines y el decumanus se ubica la única ínsula conocida que fue poblada de viviendas, probablemente ocupadas por las clases económicas elevadas ya que se sitúan en las inmediaciones del Foro y junto a edificios termales.

La ubicación de estas casas tuvo que estar programadas desde el principio por el desarrollo que adquiere la red de colectores que parten de este sector. Por otro lado, el espacio entre el kardo minor y el teatro estaría vacío, aunque algunas zonas podían estar ocupadas por algún barrio artesanal como lo demuestra el hallazgo de un taller de huesos fechado en el Siglo III d.C.

 Enlace: El último edificio hallado en Regina
Documento: Nuevas perspetivas sobre la configuración urbana de Regina, José María                              Álvarez, Germán Rodríguez y José Carlos Saquete (2004)


  
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